Design Thinking para mejorar el Flujo de Trabajo

Por Víctor Reyna Vargas
March 9, 2021

Muchos diseñadores están familiarizados con la incorporación del Design Thinking en sus proyectos de diseño. Pero, ¿cuántos han considerado aplicar el modelo de Design Thinking a sus propios flujos de trabajo?

Un flujo de trabajo eficiente y eficaz puede hacer que los diseñadores sean más rápidos y felices en el trabajo. Un flujo de trabajo con importantes cuellos de botella o puntos en los que todo tiene el potencial de venirse abajo puede agregar estrés y retrasos innecesarios.

Aplicar el Design Thinking a tu flujo de trabajo para refinarlo y mejorarlo puede hacer que todos tus proyectos sean más fáciles y más eficientes de completar. En este artículo, exploraremos cómo utilizar el marco del Design Thinking para impulsar tu flujo de trabajo diario y tu productividad. Pero primero, profundicemos en lo que significa el Design Thinking.

¿Qué es Design Thinking?

Design Thinking es un proceso iterativo que es excelente para abordar problemas de diseño mal definidos. Pone el foco en el usuario más que en el diseño.

Por definición, el Design Thinking es un enfoque de diseño centrado en el ser humano que constan de cinco fases, que se pueden abordar de manera no lineal. Esas partes son:

  • Empatizar
  • Definir
  • Idear
  • Prototipar
  • Probar

Si bien el Design Thinking generalmente se aplica a proyectos de diseño específicos, se puede aplicar a prácticamente cualquier cosa, incluido tu flujo de trabajo, para crear un mejor producto final que se adapte a las necesidades y deseos de usuario.

Uno de los beneficios de utilizar el Design Thinking durante el trabajo de un proyecto real es que ninguna de nuestras decisiones se basa en la opinión de alguien. Siempre podemos explicar la lógica detrás de nuestras ideas y es fácil avanzar porque no hay lucha creativa ni necesidad de inspiración.

Dmitry Tsozik

Director de Diseño @Clay

Empatizar

La primera fase en el proceso de Design Thinking es empatizar con el usuario. En el caso de aplicar el Design Thinking a tu flujo de trabajo, el usuario eres tú. Explorarás tus propias necesidades y deseos en esta etapa.

Piensa en lo que necesitas de tu flujo de trabajo. ¿Necesitas flexibilidad? ¿Eficiencia? ¿Colaboración? ¿O algo más? Haz una lista de lo que necesitas de tu flujo de trabajo. Incluye todo lo que se te ocurra. Esta lista puede incluir tanto cosas concretas como cosas como cómo deberías sentirte mientras trabajas.

Definir

Una vez que conozcas las necesidades y deseos subyacentes que tienes para tu flujo de trabajo, puedes comenzar a definir los problemas reales con tu flujo de trabajo actual. ¿Dónde te quedas corto con tu ideal? ¿Dónde están los cuellos de botella? ¿Los puntos de ruptura comunes? ¿Qué sientes que necesitas arreglar?

Definir los problemas es un paso clave para descubrir cómo resolver esos problemas. Si aún no estás seguro, considera grabar todo tu flujo de trabajo en un proyecto, tomando nota de las partes que se sienten menos que ideales. Eso te dará una buena idea de cuáles son realmente los problemas.

Idear

Tienes una idea de lo que quieres de tu flujo de trabajo actual. Tienes una idea de dónde tu flujo de trabajo actual no alcanza ese ideal. Ahora es el momento de pensar en soluciones.

Recomiendo encarecidamente hacer una lluvia de ideas sobre todas las posibles soluciones a tus problemas, independientemente de lo malos, poco convencionales o poco prácticos que puedan parecer. Anota todas las ideas que se te ocurran. A veces, las malas ideas pueden llevarte a ideas realmente buenas.

Esta fase de ideación también puede incluir algunas investigaciones sobre cómo otros resuelven problemas específicos del flujo de trabajo. Los diseñadores a menudo escriben sobre sus flujos de trabajo y procesos, lo que puede ser una herramienta valiosa para encontrar ideas para tu flujo de trabajo.

Por último, no tengas miedo de desafiar las suposiciones sobre cómo debes manejar partes específicas del proceso de diseño. El hecho de que sea la forma en que tú o tu empresa siempre han hecho algo no significa que sea la mejor forma de hacerlo. Estate dispuesto a analizar cada fase de manera crítica y proponer alternativas.

Prototipar

Ahora tienes un montón de ideas para resolver tus problemas de flujo de trabajo. Es hora de hacer un prototipo. Dedica algún tiempo a revisar tu lista de posibles ideas y soluciones para encontrar las que parecen resolver mejor los problemas que tienes.

Luego, crea un prototipo para tu nuevo flujo de trabajo. Puedes incluir pequeños ajustes a lo que estás haciendo actualmente, así como grandes cambios. Enumera los pasos que tomarás para tus proyectos de diseño y cómo abordarás cada fase. Obtén todos los detalles que necesites aquí, incluido cualquier software o proceso de comunicación que utilices.

Probar

Una vez que hayas descrito tu prototipo de flujo de trabajo, deberás probarlo. Sigue tu esquema lo más de cerca que puedas, tomando nota de dónde te quedas corto o dónde los problemas inesperados crean más cuellos de botella o puntos de interrupción. Además, toma nota de dónde se trata de una mejora con respecto a tu antiguo flujo de trabajo.

Cuando encuentres un paso donde el nuevo flujo de trabajo se queda corto, querrás volver a la fase Idear y ver qué alternativas podrías probar. Es posible que debas presentar nuevas ideas para incorporarlas a tu prototipo y probarlas. Si surgen problemas completamente nuevos con el nuevo flujo de trabajo, es posible que debas retroceder más en el proceso de Design Thinking para definir esos nuevos problemas.

Design Thinking es iterativo

Rara vez pasarás por cada fase del proceso de Design Thinking una vez y encontrarás la solución perfecta. Toda la idea detrás del Design Thinking es que es iterativo y que puedes volver a los pasos según sea necesario. Ese es uno de tus mayores beneficios, ya que te permite seguir probando y evaluando qué funciona y qué no.

Este artículo se basó en el artículo “How to use design thinking to improve your daily workflow” de Dribbble.

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Acerca del autor 

Víctor Reyna Vargas

Ingeniero de Sistemas por la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima (Perú).
Apasionado por la Innovación y la Transformación Ágil, el Gobierno de la Información y la Tecnología y el Gobierno Digital.
Es asesor, consultor, mentor y capacitador en los temas de su especialidad.
Actualmente se desempeña como especialista en Innovación y Transformación Ágil del Negocio.
Es titular gerente de DOBLERRE & ASOCIADOS.

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